jueves, 14 de abril de 2011

RÍO


Entretenida y dinámica película de animación, de la mano de los creadores de Ice Age, que sin resultar rompedora e innovadora, tanto en la historia como en sus personajes (caracterizados por diversos animalejos) te hará pasar un rato agradable.

Río cuenta la historia de Blu, el último Guacamayo macho (y de color azul) sobre la faz de la tierra, que fue arrancado de su nido en Río de Janeiro cuando ni siquiera había aprendido a volar. Los tejemanejes del destino le llevaron hasta la que sería su dueña, una joven muchacha con mucho cariño que dar, que lo acogió como algo más que una mascota en la fría Minnesotta. Ya adulto, Blu se ha convertido en un pajarraco sagaz, divertido, terriblemente domesticado, algo tontorrón, y lo más importante... Sigue sin saber cómo volar. Hasta que un buen día, aparece un tipo díscolo (que parece un calco del padre de Jimmy Neutrón) que dirige un criadero de aves en Río, y logra convencer a la dueña del Guacamayo para que lo lleve allí a procrear con la última Guacamaya azul, y así tener Guacamayitos azulados a tenteporrillo. Bien para todos vaya. Pero no todo será tan sencillo como la cópula en sí. En realidad, Blu no está preparado para la vida real, ni mucho menos para relacionarse con una hembra de su especie. Ni siquiera le gusta abandonar su jaula, así que todas las aventuras que le acontecerán después de su llegada, le quedarán un poco grandes. Y más aún cuando todas las aves del criadero, son robadas por una banda de atracadores brasileños inexpertos (con pareja bobalicona incluida).

Tenemos al malo, un pajarraco blanco con muy mala baba. A los menos malos, unos monetes con muy malas ideas. Y a los amiguetes, en forma de tucán, un pajaro que no se muy bien qué coño es, un bulldog con habilidades de mecánico... Tenemos historia(s) de amor, de crecimiento personal, de maduración, de resaltamiento de los valores de la amistad y el cariño (que tanta falta hacen hoy en día -público adulto o no). Y, como no podía ser de otra manera, tenemos gags cómicos a cholón, así como un final feliz (aunque un tanto acelerado para mi gusto).

En definitiva, no es de las mejores películas de animación que haya podido ver, pero si no tienes otra película para ver, o vas acompañado por una novia de tendencias un tanto aniñadas, te recomiendo que veas esta película. Saldrás ganando (Ruiz Mateos dixit).


Arkaitz.

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