martes, 18 de enero de 2011

AMOR Y OTRAS DROGAS


'Amor y otras drogas' es el claro ejemplo de pelicula gancho.
Las peliculas gancho, por lo general, se caracterizan principalmente por tres principios básicas.
A citar:

1- Toda pelicula-gancho tendrá precisamente eso, un buen gancho.
Esto es igual a un trailer minuciosamente trabajado. El trailer en cuestión deberá ser lo más breve posible para tapar así las posibles carencias que se desvelarán en el visionado correspondiente, y a poder ser irá acompañado de una veloz edición de imágenes contrapuestas (el binomio alegría-tristeza suele funcionar bastante bien en estos casos) con una melodía hermosa o pegadiza (o ambas cosas a la vez). En el ejemplo aquí tratado INXS se encarga de ello con su Beautiful girl:
2- Segundo punto. Como desgraciadamente sólo los hábiles y tremendamente dotados pueden percatarse del segundo principio en el que se sustentan las peliculas-gancho me permitiré el lujo de compartir esto con ustedes.
(NOTA: Evidentemente a mi ésto han tenido que venir a contarmelo, si no a ver de qué!)
Toda pelicula-gancho basará su gancho principal alrededor de sus estrellas. Ya sean actores, directores, productores o guionistas. Y si puede ser acompañado con un texto fugaz del estilo: "del ganador del premio de la academia" pues mejor que mejor.

3- Tercero y último. Toda pelicula gancho gozará de un guión cargado de buenas intenciones iniciales y alguna que otra escena destacable, pero que desembocará en un puñetero sin sentido.
Y sí señores, por si les quedaba alguna duda al respecto 'Amor y otras drogas' cumple todos estos principios. Y creedme que lo que aquí os cuento no es una hipérbole cargada de pedantería barata (vale con lo de hipérbole a lo mejor la he jodido) a lo Antón Merikaetxebarria ataviado con la pertinente gorra de los Yankees y su camiseta de B.B. King. Digo más, llevaba tiempo esperando ver esta pelicula, concretamente desde hace un par de meses cuando (pobre de mi) volví a tropezar con el primer principio de las peliculas-gancho, así que la decepción del pasado viernes fue más que palpable en mi desangelado rostro al salir de la acogedora sala 3.

Yo que se... Desconozco el por qué ultimamente entro al cine esperando presenciar la historia más grande jamás contada, si ya se cómo va a terminar el asunto casi con toda probabilidad.
Y es que la historia como tal, parte de un comienzo bastante dubitativo, impropio de su director Edward Zwick ('Leyendas de Pasión', 'El último Samurai' o 'Diamante de sangre'), en la que nos presentan a su personaje principal, Jamie (Jake Gyllenhaal) un jóven perspicaz y ambicioso que vende aparatos de sonido en una tienducha de pueblo a las afueras de Ohio por ejemplo (que no me apetece mirarlo) y netamente cohibido por una presencia familiar dirigida por un patriarca médico ni más ni menos y con el aditivo de un hermano entrado en kilogramos y con bastante éxito profesional. Aunque, el espectador rápidamente cae en la cuenta de que lo cierto es que Jamie podría llegar a ser lo que se propusiese, y a su vez podría ser capaz de conseguir a quien se propusiese. O al menos eso era lo que él pensaba....

Esta derivación nos conduce hacia un sendero irremediable, 'ella'.
Ella es Maggie, interpretada por una inconmensurable Anne Hathaway, una chica de 26 años con los primeros síntomas de una enfermedad degenerativa, y no, no te voy a decir cúal es para que vayas al cine a verla y tengas que pagar cómo yo.
Pero a grandes rasgos creo que ya os podeís ir haciendo una idea de como crece el pastel y lo empalagoso que puede llegar a ser si es que os atraveis a pegarle un bocado.

Tras las inevitables presentaciones, el film pasa a desarrollase lentamente, con un ritmo y una transición entre escenas a horcajadas, intentando tocar un montón de aspectos de forma simultánea pero sin terminar por centrarse en uno de ellos, que conducen irremediablemente a un guión más que disperso que poco a poco se va viniendo abajo.
Y digo abajo como si en algún momento hubiese estado arriba, pero nada más lejos amigo mio. Nos la vendieron como la comedia romántica del año... Es más, leí una entrevista previa del mismísimo Gyllenhaal diciendo que esta era la clase de peliculas que le gustan hacer a él, y comparándola con otros titulos como 'Love Story' o 'Jerry Maguire'.

Tururú Jake. Tururú. A nivel personal me atreveré a decirte una cosa, porque ambos sabemos que de las mil y pico visitas, por lo menos un par de centenas las cargas tú a tu cuenta.
El cine en general, y ya puestos yo mismo, te agradecería que lo que en realidad te gustase hacer es películas como 'Donnie Darko' (próximamente en Clásicos inolvidables)
Y me reitero en lo dicho, no quiero pecar de veneno y espumarrajos bucales a lo Jimmy Giménez Arnau en su contraportada de los sábados, pero es que son demasiadas cosas a la vez...
Los tórridos encuentros sexuales, la vorágine del mundo farmaceútico (tema más que de sobra para hacer una buena pelicula), la vida sentimental del hermano, las dificultades en el día a día de una paciente de Parkinson (ups!)... y todo esto envuelto a ráfagas con un intento pretencioso de crítica social a la sistema sanitario norteamericano que generan en un cóctel prescindible y por momentos aburrido.

No obstante, a fin de ser justos y de paso ir cerrando, caben destacar dos cosas, las interpretaciones de ambos personajes por parte de dos de los actores más prometedores del panorama actual (aunque más que promesas están ya más que consagrados) que te devuelven de nuevo a la pantalla cuando te cansas de mirarla, y lo mejor de la pelicula a mi humilde entender, el descubrimiento de Katheryn Winnick. Para comer cerillas oiga.

En definitiva 'Amor y otras drogas' que se cuelga de entrada la etiqueta de "diferente" respecto a otras películas de temática similar, termina por no ser ni comedia, ni drama, ni nada de nada.

He dicho.


Arkaitz

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